7.5.11

16

Alzas las pestañas cual vuelo de mariposa y sientes las gotas de agua dulce desprendiéndose hacia tus mejillas. Y ahora, tus comisuras se elevan breve y tímidamente. En tus iris color tierra se dibuja la felicidad que es el reflejo de mi rostro. Y no piensas en nada, sólo vives y tu corazón late al ritmo de jazz.
No es nostalgia ni pena. Es un instante de amor profundo que cala tus huesos.
Nuestro trayecto tal vez sea largo y costoso, mas este recuerdo da cuerda a mi alma para vivir cuanto tiempo de vida me quede.